Porciona

Software para nutricionistas · Hecho en Chile por un nutricionista

Arma la pauta de intercambios en lo que dura la consulta.

Porciona es un software chileno para nutricionistas. Escribes lo que conversaste con tu paciente y arma la pauta sobre la tabla del INTA: el requerimiento, las porciones, los alimentos y las preparaciones. Tú la revisas y la ajustas. Tu paciente la abre en su celular, tenga señal o no.

64 grupos de intercambio 372 alimentos 374 porciones La tabla del INTA, completa 100 % chileno

Cuatro medidas y un texto. Eso es todo lo que se llena.

01 Cómo se arma

Se nombra cada paso mientras ocurre. Nada de barras que giran sin decir nada.

Escribes lo que conversaste y sale la pauta.

La ficha del paciente tiene más de cuarenta campos y no desaparecieron: se llenan solos con lo que escribiste, y quedan a la vista para que los corrijas. Tú escribes lo mínimo y el asistente completa el resto.

Si el asistente no responde, la pauta sale igual: las porciones y las opciones de comida se calculan con las reglas de intercambio, y el resultado lo dice. Tu consulta no se detiene.

02 Tus criterios

Lo resaltado lo dedujo el asistente: no está en la cita.

Subes tus guías y quedan como criterios, con la cita al lado.

Subes un PDF: una guía, un consenso, el apunte de un curso. Porciona saca los criterios uno por uno y a cada uno le pone al lado la frase textual del documento y su página. Así no tienes que leerlos: los comparas de un vistazo. Lo que el modelo dedujo por su cuenta aparece resaltado.

La cola no sigue el orden del documento: se ordena por riesgo. «Preferir cereales integrales» y «2 g/día» no merecen el mismo escrutinio. Las descriptivas las apruebas en bloque. Las que traen una cifra, nunca: el servidor las rechaza si llegan en lote.

Los criterios que escribes tú entran a la misma base. Y cuando el asistente propone algo, cita el criterio por su número: «criterio #14». Nunca te quedas con una recomendación sin saber de dónde salió.

La IA propone. El código calcula. Tú decides.

La inteligencia artificial acá es una herramienta que te saca trabajo de encima, no un colega que opina. El criterio y la decisión son tuyos, siempre — y la herramienta está construida para que puedas ejercerlos, no para ahorrártelos.

01

No puede inventar un alimento

Los candidatos se los entrega el servidor desde el catálogo del INTA, y lo que devuelve pasa por un validador que descarta cualquier cosa que no estuviera en esa lista.

02

Ninguna cifra sale de un modelo

Energía, macros, gramos y porciones los calcula el código con la tabla de composición. Al modelo le toca combinar y redactar, no sumar.

03

Nada se entrega sin tu visto bueno

Lo que se genera es un borrador editable en cada comida y en cada alimento. La responsabilidad clínica es tuya y la herramienta está hecha para que puedas ejercerla.

03 De dónde sale

Todo lo que propone sale de estas fuentes.

Ninguna recomendación aparece de la nada. Cada una viene de una fuente que puedes mirar, y las últimas de la lista las escribes tú.

Porciones
INTA — el libro de porciones de intercambio y la tabla de composición de alimentos chilenos. 64 grupos, 372 alimentos, 374 porciones. No es una tabla traducida: son los alimentos que tus pacientes compran, con los nombres con que los piden.
Guías chilenas
Las guías y orientaciones técnicas del MINSAL: dislipidemias (2018), diabetes mellitus tipo 2 (2010), diabetes mellitus tipo 1 (2013) e hipertensión arterial en la infancia y adolescencia (2023). Lo que se te exige aplicar en la consulta pública, adentro de la herramienta.
Deporte
Louise Burke, Complete Guide to Food for Sports Performance. Para el paciente que entrena, que rara vez cabe en una guía general.
Suplementos
Las fichas del Instituto Australiano del Deporte (AIS): 18 suplementos con su grupo de evidencia, más el marco de clasificación del programa. Cada uno con su grupo, su dosis y para qué sirve de verdad.
Los tuyos
Tus propios criterios, y no solo los que sacas de un documento: también lo que te funciona en consulta y ningún paper respalda todavía, declarado como lo que es —experiencia clínica— sin obligarte a inventar una cita. Son los que personalizan cómo se comporta la herramienta contigo.

04 Lo que ve tu paciente

Tu paciente recibe su pauta en el celular y la entiende.

Tu paciente abre un link y ve qué le toca comer ahora, con medidas caseras. No instala nada ni crea una cuenta. Las ideas educativas aparecen una por una, justo donde está decidiendo: mirando su comida, cambiando un alimento, haciendo la lista de compras. Todas salen de la tabla de composición, así que son verificables.

Marca lo que comió en la misma pantalla donde mira su comida, no en una sección de seguimiento aparte. Así registrar no es una tarea más: pasa mientras hace lo que ya venía a hacer. Ver la fila de la semana llenarse es lo que lo trae de vuelta al día siguiente, y es lo que tú lees en el control.

Su portada: qué le toca ahora, cómo va la semana y sus comidas.

Una comida abierta: equivalencias, el plato y cómo se cocina.

Si no le gusta lo que le tocó, toca el alimento y elige otro equivalente. La pauta sigue cuadrando porque las equivalencias son las del INTA, y se le explica qué gana con el cambio: «misma energía, más fibra». Sus cambios son suyos y no tocan lo que tú prescribiste.

Si no sabe cómo se cocina eso, pide la preparación con un botón. Detrás quedan los estilos para cuando hacen falta: rápida, para llevar, sin prender la cocina. Los alimentos y las porciones no cambian; solo cambia la cocina.

Tú decides qué se muestra y qué no. Si apagas las equivalencias, el paciente tampoco las ve desde el celular: el link y el documento impreso entregan exactamente lo mismo.

05 El resto de la consulta

El panel no cuenta pacientes: te dice qué hacer hoy.

Porciona también te ordena el día y el control.

Al entrar ves tu día. Quién viene esta semana y quién quedó atrasado. A qué paciente se le está cayendo la adherencia. Qué pauta dejaste a medio armar.

En el control, adjuntas el examen que trajo el paciente, en PDF o en foto. O le dictas lo que mediste: «pesa 76,5, cintura 89, glicemia 98». Porciona te muestra los valores que leyó, cada uno con la frase exacta de donde salió, y tú confirmas cuáles entran a la ficha. Lo que no supo ubicar te lo dice, en vez de inventarse un campo.

06 Quién lo hizo

Estudié programación para poder atender mejor.

Soy Víctor Yanac, nutricionista. Llevo ocho años atendiendo, y en esos ocho años probé casi todos los software de nutrición que se venden acá. Ninguno me terminó de servir.

Le escribí a varios para proponerles cambios y dar ideas. Recibí buenas respuestas y ningún cambio: ninguno resolvía el problema de verdad.

Porque el problema son dos. Educar al paciente es difícil, y las aplicaciones que le llegan son rígidas y aburridas: las abre una vez y no vuelve. Y del otro lado, los software para nosotros tienen una curva de aprendizaje enorme y cien funciones que no hacen el trabajo más rápido. En el fondo son un Excel con interfaz.

Así que hice algo poco razonable: me puse a estudiar programación. Desarrollo de aplicaciones con Python, mientras seguía atendiendo. Tres años después, entre las dos cosas, salió Porciona.

Eso explica por qué esta herramienta se parece a una consulta y no a una planilla: cada pantalla la escribí yo, después de un día de pacientes, para el problema que acababa de tener.

No está terminado, y esa es la gracia. Cada función nueva sale de lo que me pide alguien que lo está usando con sus pacientes. Entre todos podemos dejarlo como debe ser.

Víctor Yanac, nutricionista
Víctor Yanac
Nutricionista · Magíster en ciencias de la actividad física y del deporte
Certificación ISAK · Santiago de Chile

07 Lo que viene

Las funciones nuevas las piden ustedes.

Hay una lista de lo que viene, y la llenan las nutricionistas que ya están usando Porciona en su consulta. No la escribió alguien que nunca atendió a un paciente.

  • Ahora Agenda de controles. A quién ves esta semana y a quién le toca próximo control, en el mismo tablero donde entras.
  • Lo pides Lo que te falte. Me escribes lo que necesitas, entra a la lista con tu nombre, y cuando esté te aviso que ya está.
  • Nunca Funciones que no te hagan más rápido. Si agrega un clic y no ahorra dos, no entra. Esa es la única regla que no se negocia.

08 Preguntas

¿Cuánto me demoro en aprender a usarlo?

La primera pauta la armas en la misma consulta. No hay curso, no hay certificación, no hay veinte pantallas que memorizar: llenas una pantalla y revisas el resultado. Si algo necesita manual, está mal hecho — me lo dices y lo arreglo.

¿De dónde salen los alimentos y las porciones?

Del libro de porciones de intercambio del INTA: 64 grupos, 372 alimentos y 374 porciones, con sus medidas caseras. No es una tabla traducida de otro país. Son los alimentos que tus pacientes compran, con los nombres con que los piden.

¿Puedo cargar mis propias referencias?

Sí, y es una de las cosas que más importa. Subes tus documentos y se extraen los criterios con su cita textual para que los valides, o escribes los tuyos directamente. Después el asistente los cita por número cada vez que los usa para proponer algo.

¿Y si no estoy de acuerdo con lo que propone?

Lo cambias, y esa es la idea. La propuesta es un punto de partida editable en cada comida y en cada alimento. Sirve para saltarse la página en blanco, no para aceptar lo que salga.

¿El paciente necesita instalar algo o crear una cuenta?

Nada. Abre el link que le mandaste y ahí está su pauta. La primera vez que la abre queda guardada en su teléfono, así que después funciona sin señal. El link es un token que revocas cuando quieras y que no expone al resto de tus pacientes.

¿Dónde quedan los datos de mis pacientes?

En Chile. La aplicación y la base corren en la región chilena de Google Cloud, y cada acceso a una ficha queda registrado —quién, cuándo y desde dónde—, que es la traza que la Ley 21.719 te pide poder demostrar. Donde están las fichas no se carga ningún script de terceros: la publicidad vive en este sitio y no en la aplicación.

¿Cuánto cuesta?

Estoy definiendo los planes con las primeras nutricionistas que lo están usando. Escríbeme y lo conversamos: quien entra ahora pesa en lo que se construye después.

Empezar

Escríbeme y lo vemos con un paciente tuyo.

Veinte minutos por videollamada: armamos una pauta real de principio a fin, con un caso tuyo, y decides con eso a la vista. Te contesto yo, que también atiendo.