Porciona

Hecho por un nutricionista con 8 años de consulta

La pauta terminada antes de que termine la consulta.

Escribes lo que conversaste. Porciona calcula el requerimiento y reparte las porciones de intercambio del INTA, con sus alimentos y sus preparaciones. Tú revisas y ajustas. Tu paciente la abre en su celular —aunque esté sin señal— y tú sigues con el siguiente.

64 grupos de intercambio 372 alimentos 374 porciones La tabla del INTA, completa

Cuatro medidas y un texto. Eso es todo lo que se llena.

01 La pauta

Se nombra cada paso mientras ocurre. Nada de barras que giran sin decir nada.

Escribes lo que conversaste. Sale la pauta.

No desapareció ningún campo de la ficha: los cuarenta y tantos se llenan solos con ese texto y quedan a la vista para corregirlos. La pantalla te pide lo mínimo y el asistente completa el resto. Al revés de como funciona todo lo demás que has probado.

¿Y si el asistente no responde? Las porciones y las opciones de comida salen igual, con las reglas de intercambio, y queda dicho en el resultado. Tu consulta no se detiene porque se cayó un modelo.

02 Criterios

Lo resaltado lo dedujo el asistente: no está en la cita.

Tus criterios, con la cita al lado.

Subes el documento —una guía, un consenso, el apunte de un curso— y Porciona saca los criterios uno por uno, cada uno con la frase textual del PDF y su página. No los lees: los cotejas de un vistazo, y lo que el modelo dedujo por su cuenta viene resaltado.

La cola se ordena por riesgo, no por el orden del documento. «Preferir cereales integrales» y «2 g/día» no merecen el mismo escrutinio: las descriptivas las apruebas en bloque, las que traen una cifra jamás — el servidor las rechaza si llegan en lote.

Y los tuyos entran a la misma base. Cuando el asistente propone algo cita el criterio con su número —«criterio #14»—, así que nunca te quedas con una recomendación sin saber de dónde salió. Tu criterio clínico deja de estar en tu cabeza y pasa a estar en la herramienta.

La IA propone. El código calcula. Tú validas.

01

No puede inventar un alimento

Los candidatos se los entrega el servidor desde el catálogo del INTA, y lo que devuelve pasa por un validador que descarta cualquier cosa que no estuviera en esa lista.

02

Ninguna cifra sale de un modelo

Energía, macros, gramos y porciones los calcula el código con la tabla de composición. Al modelo le toca combinar y redactar, no sumar.

03

Nada se entrega sin tu visto bueno

Lo que se genera es un borrador editable en cada comida y en cada alimento. La responsabilidad clínica es tuya y la herramienta está hecha para que puedas ejercerla.

03 El paciente

Educar al paciente es lo difícil. Ahí es donde ayuda.

Acá no hay una «sección educación» que nadie abre. Hay una idea a la vez, en el momento en que el paciente decide: mirando qué le toca, cambiando un alimento, haciendo la lista de compras. Todo sale de la tabla de composición, así que es verificable y no lo escribe un modelo.

Y marcar lo que comió está donde está la comida, no en una sección de seguimiento que hay que ir a buscar. Registrar deja de ser una tarea extra: es consecuencia de mirar qué le toca, que es a lo que ya venía. La fila de la semana llenándose es lo que lo hace volver al día siguiente —y lo que tú lees en el control.

Su portada: qué le toca ahora, cómo va la semana y sus comidas.

Una comida abierta: equivalencias, el plato y cómo se cocina.

Si no le gusta lo que le tocó, toca el alimento y elige su equivalente: la pauta sigue cuadrando porque las equivalencias son las del INTA, y se le dice qué gana con el cambio —«misma energía, más fibra»— en vez de dejarlo adivinando. Sus cambios son suyos y no reescriben lo que prescribiste.

Y si no sabe cómo se cocina eso, pide la preparación. Un botón, no cuatro: los estilos —rápida, para llevar, sin prender la cocina— quedan detrás, para cuando la circunstancia manda. Mismos alimentos, mismas porciones; solo cambia la cocina.

Tú decides qué se muestra y qué no. Si apagas las equivalencias, el paciente tampoco las ve desde el celular: el link y el documento impreso entregan exactamente lo mismo.

04 Quién lo hizo

Estudié programación para poder atender mejor.

Soy Víctor Yanac, nutricionista. Llevo ocho años atendiendo, y en esos ocho años probé casi todos los software de nutrición que se venden acá. Ninguno me terminó de servir.

Le escribí a varios para proponerles cambios y dar ideas. Recibí buenas respuestas y ningún cambio: ninguno resolvía el problema de verdad.

Porque el problema son dos. Educar al paciente es difícil, y las aplicaciones que le llegan son rígidas y aburridas: las abre una vez y no vuelve. Y del otro lado, los software para nosotros tienen una curva de aprendizaje enorme y cien funciones que no hacen el trabajo más rápido. En el fondo son un Excel con interfaz.

Así que hice algo poco razonable: me puse a estudiar programación. Desarrollo de aplicaciones con Python, mientras seguía atendiendo. Tres años después, entre las dos cosas, salió Porciona.

Eso explica por qué esta herramienta se parece a una consulta y no a una planilla: cada pantalla la escribí yo, después de un día de pacientes, para el problema que acababa de tener.

No está terminado, y esa es la gracia. Cada función nueva sale de lo que me pide alguien que lo está usando con sus pacientes. Entre todos podemos dejarlo como debe ser.

Víctor Yanac, nutricionista
Víctor Yanac
Nutricionista · Magíster en ciencias de la actividad física y del deporte
Certificación ISAK · Santiago de Chile

05 Lo que viene

Las funciones las decides tú.

Acá no hay una hoja de ruta escrita en un pizarrón por alguien que nunca atendió a un paciente. Hay una lista, y la llenan las nutricionistas que están usando esto en su consulta.

  • Ahora Agenda de controles. A quién ves esta semana y a quién le toca próximo control, en el mismo tablero donde entras.
  • Lo pides Lo que te falte. Me escribes lo que necesitas, entra a la lista con tu nombre, y cuando esté te aviso que ya está.
  • Nunca Funciones que no te hagan más rápido. Si agrega un clic y no ahorra dos, no entra. Esa es la única regla que no se negocia.

06 Preguntas

¿Cuánto me demoro en aprender a usarlo?

La primera pauta la armas en la misma consulta. No hay curso, no hay certificación, no hay veinte pantallas que memorizar: llenas una pantalla y revisas el resultado. Si algo necesita manual, está mal hecho — me lo dices y lo arreglo.

¿De dónde salen los alimentos y las porciones?

Del libro de porciones de intercambio del INTA: 64 grupos, 372 alimentos y 374 porciones, con sus medidas caseras. No es una tabla traducida de otro país. Son los alimentos que tus pacientes compran, con los nombres con que los piden.

¿Puedo cargar mis propias referencias?

Sí, y es una de las cosas que más importa. Subes tus documentos y se extraen los criterios con su cita textual para que los valides, o escribes los tuyos directamente. Después el asistente los cita por número cada vez que los usa para proponer algo.

¿Y si no estoy de acuerdo con lo que propone?

Lo cambias, y esa es la idea. La propuesta es un punto de partida editable en cada comida y en cada alimento. Sirve para saltarse la página en blanco, no para aceptar lo que salga.

¿El paciente necesita instalar algo o crear una cuenta?

Nada. Abre el link que le mandaste y ahí está su pauta. La primera vez que la abre queda guardada en su teléfono, así que después funciona sin señal. El link es un token que revocas cuando quieras y que no expone al resto de tus pacientes.

¿Dónde quedan los datos de mis pacientes?

En Chile. La aplicación y la base corren en la región chilena de Google Cloud, y cada acceso a una ficha queda registrado —quién, cuándo y desde dónde—, que es la traza que la Ley 21.719 te pide poder demostrar. Donde están las fichas no se carga ningún script de terceros: la publicidad vive en este sitio y no en la aplicación.

¿Cuánto cuesta?

Estoy definiendo los planes con las primeras nutricionistas que lo están usando. Escríbeme y lo conversamos: quien entra ahora pesa en lo que se construye después.

Empezar

Escríbeme y lo vemos con un paciente tuyo.

Veinte minutos por videollamada: armamos una pauta real de principio a fin, con un caso tuyo, y decides con eso a la vista. Te contesto yo, que también atiendo.