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Política de privacidad

Vigente desde el 1 de octubre de 2026

En resumen. Porciona es la herramienta con la que un nutricionista arma pautas y hace seguimiento de sus pacientes.

Los datos de un paciente son de su nutricionista: nosotros solo los custodiamos por encargo suyo. No los vendemos, no los cedemos y no los usamos para entrenar modelos.

Lo que se envía al asistente de inteligencia artificial va sin nombre, sin RUT y sin datos de contacto.

Quién responde por cada cosa

Esta distinción es la más importante del documento y determina a quién hay que dirigirse para cada asunto.

DatosQuién respondeNuestro papel
De los pacientes: ficha clínica, pautas, mediciones El nutricionista que los atiende Los custodiamos por encargo suyo
De los profesionales: cuenta, perfil, accesos Porciona Somos responsables

Si eres paciente y quieres acceder a tus datos, corregirlos o que se eliminen, la vía es tu nutricionista. Es quien decidió qué registrar y quien puede entregártelo o borrarlo. Nosotros no podemos hacerlo por nuestra cuenta: sería intervenir en una ficha clínica ajena.

Qué datos se tratan

Si eres profesional y usas Porciona

Si eres paciente

Lo que tu nutricionista decida registrar en tu ficha: identificación, antecedentes de salud, medidas antropométricas, tu pauta y tus controles. Son datos sensibles y se tratan como tales.

Si tu nutricionista te envía un enlace a tu pauta, lo que hagas ahí (marcar comidas, cambiar un alimento, armar la lista de compras, anotar lo que cocinaste) se guarda en tu propio teléfono. A nuestros servidores llega solo lo que tú autorices, y depende de qué pauta tengas:

Pauta por porciones, solo si tú lo autorizas. Puedes elegir compartir con tu nutricionista cuántas comidas cumpliste cada semana y el peso que registres. Se comparte el total («18 de 21») y nunca qué comiste ni cuándo.

Pauta con metas, solo si tú lo autorizas. Puedes elegir compartir tu diario: qué alimento anotaste, cuánto y a qué hora; las comidas que marcaste como saltadas; el agua, los suplementos, el ánimo y las notas de cada día; cómo te fue con tus metas, y el peso que anotes. Tu nutricionista lo ve para ajustar tu plan con lo que de verdad comes. Lo que se copia de tu diario pasa a ser parte de tu ficha y se conserva como ella.

Con ese mismo permiso se copia también cómo usas lo que la aplicación te propone: qué comida abres, qué dejas sin comer, qué cambias por otra cosa, qué corriges o deshaces, las comidas que dejas fijas, cuándo dices que comiste otra cosa, pides otra propuesta, copias un día o cierras una comida sin guardar, y lo que anotas que tienes en casa, compraste o cocinaste. Sirve para que tus propuestas se parezcan más a lo que de verdad comes. Son marcas y números, más el nombre de la comida (que puede ser uno que tú escribiste si creaste una comida propia), y se guardan un año. No se copia lo que le preguntas al copiloto (queda en tu teléfono) ni lo que buscas sin anotar.

En los dos casos te lo preguntamos al abrir tu pauta, puedes decir que no y tu pauta sigue funcionando en tu teléfono, y puedes retirar el permiso cuando quieras desde «Permisos y privacidad». Retirarlo corta lo que se copia desde ese momento; lo ya copiado de tu diario queda en tu ficha, que tu nutricionista tiene el deber de conservar, y el registro de cómo usas la aplicación se borra. Si tienes menos de 16 años, este permiso lo da tu mamá, tu papá o quien te tenga a su cuidado.

Si tu nutricionista lo habilita, en la pauta con metas puedes escribir o dictar lo que comiste («un pan con palta y un té») para no buscar alimento por alimento. Solo si tú lo autorizas, aparte de lo demás: ese texto y el nombre de la comida se envían al asistente (más abajo) para que proponga qué alimentos son y cuánto, sin tu nombre ni tu ficha, y nada se registra sin que lo confirmes. Lo que ya confirmaste una vez se resuelve en tu teléfono, sin volver a enviarlo. Con ese mismo permiso puedes preguntarle al copiloto («¿puedo un pan amasado en la once?») y mostrarle una foto de una carta, de una etiqueta o de tu plato: la pregunta y la foto se envían al asistente para que entienda qué pides, la respuesta se arma en tu teléfono con tu pauta, y la foto se lee y se descarta, no se guarda. No está disponible para menores de 16 años.

Si tu nutricionista lo habilita, también puedes pedir desde tu enlace otra forma de preparar una comida de tu pauta. Esa receta la escribe el asistente (más abajo), se guarda con tu pauta para no pedirla dos veces, y tu nutricionista no la revisa una por una: el asistente solo puede usar los alimentos de esa comida, y la receta se descarta si agrega algo que cambie lo que comes.

Para qué se usan

No se usan para publicidad ni para elaborar perfiles comerciales. En el sitio público no hay rastreadores de terceros, y la aplicación vive en un dominio distinto justamente para que nunca los comparta.

Los datos que vienen de tu cuenta de Google

Cuando entras con Google o conectas tu agenda, lo que recibimos de tu cuenta se usa solo para la función que estás viendo: entrar a Porciona y manejar los controles que agendas. En concreto, y sin letra chica: no se venden, no se ceden a terceros, no se usan para publicidad ni para perfilar, y no se usan para entrenar modelos de inteligencia artificial (ni los nuestros ni los de nadie). Ninguna persona de Porciona los lee, salvo que tú nos pidas ayuda con un problema puntual, que sea imprescindible para resolverlo, o que la ley nos obligue.

El asistente de inteligencia artificial

Porciona usa un modelo de lenguaje para proponer pautas, alimentos y textos. Importa cómo:

Hay un campo de texto libre donde el profesional escribe instrucciones para el asistente. Ese texto sí viaja tal cual, y por eso la propia aplicación advierte ahí mismo que no se escriban datos que identifiquen a un paciente.

Dónde están y quién más interviene

QuiénPara quéDónde
Google CloudServidores y base de datosSantiago de Chile
ResendEnvío de correosSão Paulo, Brasil
Google GeminiAsistente, con datos des-identificados; y, si el paciente lo autoriza, el texto que escribe para anotar lo que comió o lo que tiene en casa, lo que le pregunta al copiloto y la foto que le muestraFuera de Chile
CloudflareRed del sitio, y recepción del correo que nos escribesRed global

Las fichas clínicas se guardan en Chile, en la región de Santiago. Fue una decisión deliberada: había alternativas más baratas fuera del país y se descartaron.

Por los correos viaja el nombre y la dirección del profesional, más un enlace. Ningún dato de pacientes. Se procesan en Brasil, que se eligió entre las regiones disponibles por ser la única sudamericana y por tener una ley de protección de datos equivalente a la europea.

Cuánto tiempo se conservan

DatoPlazo
Ficha de un paciente en atenciónMientras dure la atención
Ficha de un paciente que no vuelve15 años desde el último registro, el mínimo que fija el reglamento de fichas clínicas
Ficha borrada por el profesional, mientras puede deshacerlo30 días
Ficha borrada, ya fuera de su alcanceHasta cumplir los 15 años del último registro, y se destruye dejando un acta con tu nombre y el número de tu ficha
Copias de seguridad de la baseAlrededor de 30 días
Cuenta de un profesional que la cierraSe desactiva; sus cobros se conservan por obligación tributaria
Registro semanal compartido por el paciente2 años, o hasta que lo retire
Diario compartido de la pauta con metasComo parte de tu ficha: el mismo plazo que ella
Cómo usas tu propuesta en la pauta con metas, si compartes tu diario1 año, o hasta que retires el permiso: ahí se borra
Recetas que pediste desde tu enlaceCon tu pauta: el mismo plazo que tu ficha
Pauta a medio armar, en el computador del profesional7 días, o hasta que la guarde
Permiso de tu agenda de Google, cifradoHasta que la desconectes
Eventos leídos de tu calendarioNo se guardan: se muestran y se descartan
Registro de accesos1 año
Intentos de acceso fallidos30 días

Tus derechos

La Ley 21.719 te reconoce el derecho a acceder a tus datos, rectificarlos, pedir su supresión, oponerte a ciertos tratamientos y obtener una copia portable.

Si eres paciente, se ejercen ante tu nutricionista, que es quien decide sobre tu ficha. La aplicación le da las herramientas para responderte: puede entregarte tu ficha completa, en una copia que puedes leer (impresa o en PDF) y en un archivo de datos que otro sistema puede cargar, y puede borrarla. Y desde el enlace de tu pauta puedes pedirle que borre tus datos sin salir de ahí: le llega la petición con la fecha, y tiene que aceptarla o explicarte por qué no puede.

Conviene que sepas qué significa exactamente que la borre, porque no es instantáneo del todo. Tu ficha sale de la aplicación: deja de aparecer, tu enlace deja de funcionar y tu nutricionista ya no la ve. Lo que queda es una copia cerrada y cifrada que nadie abre desde la aplicación, y que se destruye al cumplirse el plazo de conservación de la tabla de arriba. No es un resquicio: a los profesionales de la salud la ley les exige conservar la ficha clínica un tiempo mínimo, y esa copia es lo que les permite cumplir con las dos cosas a la vez. Si tu ficha no llegó a tener ninguna atención registrada, no hay nada que conservar y se borra entera.

Aparte de eso, un borrado tarda alrededor de 30 días en desaparecer de las copias de seguridad, que existen para que un fallo del sistema no le cueste su historial a nadie.

Si eres profesional, escríbenos a hola@porciona.cl. Y puedes cerrar tu cuenta tú mismo, desde Mi cuenta: antes de hacerlo te descargas todas tus fichas, porque el deber de conservarlas es tuyo y después no podemos entregártelas.

Cómo se protegen

Cambios y contacto

Si esta política cambia de forma relevante, se avisa por correo a los profesionales con cuenta activa. La fecha de vigencia de arriba dice siempre qué versión rige.

Dudas, solicitudes o reclamos: hola@porciona.cl.

Es un canal de contacto, no de atención clínica: no nos escribas datos de salud, ni tuyos ni de un paciente. Si eres paciente y quieres hablar de tu pauta, quien puede responderte es tu nutricionista.